ALMANZA

ALMANZA

wp

bt imagenes

 

 

Así se llama el pequeño poblado, también se lo conoce como Puerto Almanza, usado por pescadores artesanales, en el fondeadero de Puerto Brown, utilizado por buques de la marina especialmente y también de la Prefectura Naval. Desde 1966 hay un destacamento de prefectura que controla la actividad de los pescadores y el tráfico marítimo del canal Beagle. Esta prácticamente enfrente de Puerto Williams en la Isla Navarino, Chile. Logico el destacamento de Marina y algunos cañones escondidos recuerdan el conflicto del Beagle en 1977.

Pero su nombre “Almanza” viene  de hace tiempo cuando hubo una explotación forestal con un aserradero y también una chacra con verduras y algunos animales. Ente las actividades que se desarrollaron en el lugar y podemos ver los restos fue una envasadora de mariscos, mejillones y centolla.

Hay un locomovil y un par de calderas en el puesto de Prefectura.  Si bien se funda como ciudad a fines de los 80 recién se asientan algunos civiles en el 91 y luego con la crisis del 2001 varios Ushuahienses decidieron dedicarse al cultivo de mejillones pero no con mucha suerte por las sucesivas mareas rojas y falta de apoyo concreto del Estado; muchas promesas y reuniones y …

Actualmente hay un par de pequeños emprendimientos gastronómicos que matizan el paseo hasta allí o a Harberton.

Pero la historia escrita desde la tradición oral tiene muchas versiones según la familia que la cuente o las vivencias atesoradas de abuelos  a  nietos que ya son bis abuelos.  Pero eso le da también un poco de magia y misterio, nunca llega a conocerse todo y siempre aparece algún dato que modifica tal o cual versión.

De Hilarion Lenzi tenemos un dato que es que Luis Fique se había dedicado a envasar mariscos. Puede ser pero vaya a saberse la real envasadora que tuvo, es cierto que pescaba y tenía su muelle. Se dedicó a muchas cosas, hasta prácticamente se puede decir que fue el primer estanciero de la isla Navarino con su establecimiento Santa Rosa El cual vigilaba durante la semana con anteojos desde su Almacén El Primer Argentino. Eran muchos los fines de semana que se cruzaba con su cúter a realizar trabajos o traer capones.

Pero si todos coinciden que el español de Pontevedra, Perfecto Celso Otero (padre de la querida poetisa y amiga Lucinda Otero) fue un gran impulsor de esta actividad.

Como me dijo el amigo y gran conocedor de estos temas, Adrián de Antueno, que no hay muchas certezas porque al no estar controlado en esa época, los datos concretos son escasos.

Celso Otero era un muy buen marino que ante la perspectiva de la primera Guerra Mundial decidió ponerse a cierta distancia y se llego a Punta Arenas. Allí estuvo embarcado en varios buques de la flota de Menéndez Behety (el “Amadeo“, “Antártico” y otros) hasta que en una oportunidad que llegó a Ushuaia se quedo totalmente sorprendido de la gran cantidad de centolla al alcance de la mano y de mejillones.

Así fue que de regreso a Punta Arenas se casó y con dos socios compraron un cúter que bautizaron “Emprendedor“, de unas 6 toneladas. Esto sucedía por 1920. El grupo estaba formado por Moreyra, Gonzalez, José Sobral y José Alvarez. Pero fueron surgiendo cambios y los dos primeros ingresan al establecimiento carcelario,  la sociedad se termina y los otros tres se dedican a la pesca pero con embarcaciones propias.

Otero se construye una chalana chata que bautiza “Fragata Sapo” por lo lenta que era. Esto nos da una idea el comienzo duro que tuvieron. Recién un año después puede establecerse en la calle Maipú (sobre el mar) casi Don Bosco. Allí hubo un establecimiento donde secaban pescado en salmuera pero que cerró. Allí establece la planta envasadora llamada “La Ibérica”.

Pasa un tiempo y por alguna razón desaparece la centolla. José Alvarez se dedica en Almanza a algunos cultivos y cría de cerdos que vende a la “Cárcel”. Coincide esa década de 1930 con la familia Fernández arrendando también Remolino y parte de Almanza.

Según relata José Cabezas, José Alvarez , entre las otras tareas, se dedicó a envasar en Almanza centolla, cholgas y mejillones.

Es así como Otero, luego con el cúter General Garibaldi continuó con la pesca y en varias ocasiones se lo asocia estando en Puerto Almanza para procesar la cosecha. El nuevo cúter es de 26 toneladas y también lo usaba para transporte de cargas entre isla Navarino y Ushuaia. Inclusive trabajó para los Seefeld establecidos en Bahía Aguirre. Luego les vende la embarcación.

Esto da una idea del uso de Puerto Almanza durante unas décadas dado que la envasadora funcionó hasta 1950, o un poco mas.

NAVEGANDO HASTA PUERTO ALMANZA.

Pensamiento a forma de introducción.

Últimamente me resulta agradable re leer lo escrito de lugares que llegue por primera vez o como parte de una excursión mayor. Este es el caso de Puerto Almanza y Pto Williams. También Puerto Toro (los dos últimos en Isla Navarino, Chile.

Al leerlos despues de unos 20 años veo lo poco que han cambiado las cosas ante las grande promezas de todos los políticos que fueron pasando. Si cambió en algo fue por la gente común, los civiles que trabajan para proyectar una familia, con esperanza, No Con ESPECULACIÓN, como los otros. Esto fue publicado en 1994, hacía pocos años unos 3 o 4 que se habían radicado ciudadanos civiles a trabajar en Puerto Almanza.  Hoy cambió muy poco. Gracias a los políticos lo único que sucedió fue matar muchas esperanzas y mientras algunos de los pioneros iban muriendo, como el caso de Marc Reimi; después de luchar mucho acompañado de su familia en el criadero de truchas.

Partida desde Ushuaia.

Pensábamos ir en dos barcos: el “Callas” de Jorge Trabuchi y el “Cascabel” de Danilo Clement. A último momento Danilo no pudo ser de la partida y resultamos ser 9 en un solo barco. Si bien el barco es grande, tiene comodidades para 6 personas así es que tres tuvieron que arreglarselas en la “dinette”.

El día se presentó con sol y viento del cuadrante norte. Nada hacía suponer que un vendaval del sudoeste iba a reinar el resto del día y la noche, prolongándose por varios días.

Terminamos de subir las cosas a bordo debajo de una fina lluvia y un fuerte viento. Según el Autohelm, soplaban 38 nudos constantes con algunas ráfagas de 44 nudos. Como nuestro rumbo era hacia el este, recalaríamos en puerto Almanza para continuar al día siguiente a Pto. Williams. No bién dejamos el muelle soltamos el foque que, con viento por la aleta, nos llevó a un promedio de 7,2 nudos  llegando a tocar los 9,8 nudos cerca del faro de Les Eclaireurs, en la entrada de la bahía de Ushuaia. Las olas no sobrepasaban el metro y el barco las navegaba perfectamente. Fue una rápida y hermosa navegación con algunos rolidos.

Las nubes fueron dejando ver el cielo y promediando la tarde reinaba el sol. Todos estábamos felices. Navegar rápido en un barco grande es siempre emocionante. Por otra parte el espectáculo era imponente. La acción se desarrollaba en un mar azul oscuro, embravecido por la fuerza del viento que hacía correr la espuma sobre las olas y como telón de fondo se veían las escabrosas montañas nevadas de la isla Grande y de Navarino (Chile) que contornean la costa del canal. Desde el botalón estaba el mejor punto para apreciar todo. El foque hinchado parecía reventar; el casco abría el mar con dos grandes olas que por momentos llegaban hasta la borda. Una larga estela de espuma blanca marcaba el trayecto del barco. La popa estaba siempre poblada por dos o tres hombres enfundados en trajes de agua rojos que peleaban por timonear. Con la capucha puesta, y cerrados hasta tapar la naríz, se asemejaban a fantasmas de algún extraño planeta.

Pto. Almanza.

LLegamos a Pto. Almanza a las 19 horas. Tardamos exáctamente 4 horas para cubrir las 30 millas, solo utilizando el foque y navegando a pocos metros de la costa argentina para poder apreciar mejor el paisaje.

Amarramos en el destartalado muelle de Almanza, en la reparada bahía del lugar, para pasar la noche. Como siempre lo hacemos bajamos a tierra y pasamos un rato en la subprefectura. Después de una mateada y una larga charla nos fuimos al barco a preparar la cena.

Desde la puerta del destacamento observamos como las aguas del canal se iban aquietando. Cada tanto las ráfagas de viento aumentaban, pero la impresión general era que el vendaval estaba perdiendo intensidad.

Cerca del muelle una vieja envasadora a vapor y pilas de latas oxidadas muestran lo que fue un intento, por la década del 40, de hacer conservas de cholgas y centolla. En aquel entonces no existía el camino que une el lugar con Ushuaia, pero ya estaba poblada por marinos y pescadores que intentaban aprovechar las riquezas naturales. En la actualidad, con ruta y después de una ceremoniosa fundación de la ciudad de Almanza en 1987, no vive nadie salvo la dotación de la subprefectura.

La única otra luz que se veía es la del refugio de Aventura Austral que opera un catamarán chico con viajes semanales a Pto. Williams y excursiones diarias por el canal.

En lo que ellos denominan “eco-turismo” parten desde Ushuaia con pasajeros de todas las nacionalidades visitando la isla de los lobos, la de los pájaros, el faro les “Eclaireurs”, la estancia Remolino con el hundimiento del Sarmiento, llegando a veces hasta la pinguinera de isla Martillo y la estancia Harberton (la primer estancia fundada en Tierra del Fuego, propiedad de la familia Bridges).

El refugio esta porque existen oportunidades en que el viento del sudoeste es muy fuerte, con el consiguiente oleaje que puede llegar a los 2 metros, y bajan a los turistas en el lugar planteando el regreso a Ushuaia por tierra con micros o camionetas. En realidad el catamarán puede retornar pero los pasajeros quedan como si saliesen de una coctelera en esas 3 horas de viaje con eolo en contra.

El punto es estratégico dado que esta justo enfrente a Pto. Williams, capital de la región Antártica Chilena y de la comuna de isla Navarino. Esta base naval, fundada en 1953 mediante la expropiación de “puerto Loisa” a la familia Lawrence de Ushuaia, ha sido convertida en ciudad. Para poder tener un mayor desarrollo las autoridades chilenas están gestionando la posibilidad de que Ushuaia les provea gas natural por medio de un gasoducto por debajo del canal y poder cruzar con un ferry a puerto Almanza. De esa forma no dependerían tanto de los buques que les traen todo lo necesario para la vida diaria, salvo la leña  y la pesca. Por otra parte les facilitaría a la población desplazarse hasta Porvenir, su capital provincial, o a Punta Arenas, cruzando el estrecho de Magallanes con otro Ferry.

Por el momento no son muchos los que cruzan de Puerto Almanza a Williams, pero con el transcurrir del tiempo va a ser una vía indispensable para que Almanza se convierta realmente en una ciudad y puerto Williams logre desarrollarse independientemente de la base. Además de recibir mayores contingentes de turistas, quedarían unidos con Ushuaia a la que accederían en unas pocas horas pudiendo aprovechar toda su infraestructura, tanto el aeropuerto como los centros de salud o simplemente un paseo de compras.

Pero por el momento la zona esta en el “freezer”. No tanto por el clima sino por la actividad que el gobierno, nacional y provincial, promueve.

Cerca de Almanza y a lo largo de la nueva ruta que une esta “ciudad” con Ushuaia, inaugurada pero no terminada, se han ido asentando familias que miran al futuro. Así empezaron a funcionar criaderos de truchas y otros emprendimientos menores que con mucho esfuerzo y esperanzas en el futuro se han convertido en los nuevos pioneros de Tierra del Fuego.

Recalada forzosa.

Después de este primer día de navegación y a medida que se hacía de noche se impuso un improvisado campeonato de truco y una excelente cena realizada por Raúl “barba” Schwartz. Regada con un par de cajas de 3/4 y una botella de licor “Baileys”, la sobre mesa se prolongó durante varias horas. Fue el momento donde salieron a relucir los clásicos temas de soberanía, permisos de navegación, despachos, prácticos y otras yerbas, un tanto obligatorios para los que navegan la zona dado que siempre lo hacemos por la imaginaria linea de frontera.

Cada borde que tiramos pasamos de Argentina a Chile y así sucesivamente. No bién se está en aguas chilenas aparece algún control que pide la identificación de la nave y el destino que lleva. Cuando éste es un puerto Argentino por lo general no se contesta, pero si la idea es recalar en Chile van controlando paso a paso todos los movimientos de la embarcación. Todo eso cansa bastante y hasta por momentos da la sensación que nos odian. En realidad cumplen ordenes superiores emanadas de la más alta autoridad naval y del consejo de seguridad. ¿Resabios del régimen militar? Puede ser, pero a despecho de estas ordenes el trato con oficiales y población en general siempre es ameno y cordial.

Por la mañana recibimos la visita de la Lancha Rápida A.R.A “Baradero” y después de un rápido desayuno zarpamos hacia Williams. La presión había subido bastante y el frío era terrorífico. Daba la sensación que un centro de alta presión o un frente polar estaba ingresando. Si era así nos prometía un pronóstico muy fresco pero sin tormentas. Por otra parte el viento también había declinado bastante. La presión pasó de 955 a 985 hectopascales; pero esto no era ningún certificado que nos asegure buen tiempo.

El único detalle que no tuvimos en cuenta fue que ya había comenzado la primavera austral con las consiguientes lineas de inestabilidad sucesivas que prometen cambios de tiempo muy frecuentes. El estable invierno se había ido. Pero esto también tiene su ventaja: las horas de luz son mayores permitiendonos tener claridad desde las 7 de la mañana hasta las 19 hs. (cuidado: claridad, no sol).

El cruce ahasta Pto. Williams fue rápido y tranquilo. En menos de una hora entrabamos al seno Lauta donde esta hundido el transporte “Milcavi” de la Armada de Chile que fue convertido en sede del Club de Yates.

Media hora después de amarrar llegaron los funcionarios que realizaron la inspección Sanitaria y de Aduanas. Al rato aparecieron los de migraciones y después de estos trámites de rigor bajamos a tierra para hacer las consabidas compras de vino, “pisco sawer”, pan y algunos otros víveres dado el aumento de la tripulación. Paralelamente nuestro capitán presentó los papeles para que nos autorizen la navegación hacia la isla Hornos. Según el capitán de puerto esta iba a estar recién para las 15 horas así es que nos fuimos a pasear por el diminuto centro comercial.

Un práctico a bordo.

Mientras saboreabamos unos exquisitos bifes a la pobre (bife con papa frita, cebolla y huevo frito) en el restaurante “Temuco” , salió a relucir el eterno problema: nuevamente nos impusieron la obligatoriedad de llevar un práctico a bordo. Este punto siempre molesta. En primer lugar porque al tratarse de una embarcación deportiva no hay mucho espacio y en segundo término porque a los veleros de otras banderas , sean deportivos o esten “charteando”, no los obligan a embarcar  práctico alguno. Ya teníamos la experiencia anterior cuando fuimos a los “Ventisqueros” del Beagle (Barcos Nº 189-190-191-192). Si bién la convivencia con Jorge Valdes fue sin problemas, nos daba bronca que nos pongan práctico, o asesor náutico, como lo llaman ellos. En especial porque a las otras embarcaciones de banderas extranjeras, que si están con pasajeros a bordo, no los obligan a llevar a nadie.

Aclaración Final:

El relato corresponde a una navegación en el velero Callas de Jorger Trabuchi, las fotos a varias navegaciones en veleros, helicóptero, buques de la Armada argentina etc. De esta forma nombraré a muchos de los que estuvieron en estas exploraciones de investigación: Jorge Trabuchi, capitán y dueño del “Callas”; Hernán Silva, práctico de la Armada de Chile; Pedro “Gato” Curuchet; Raúl “barba” Schwartz; Luis “Firpo” Aguila; Daniel “Cunchi” Kuntschik, de la prefectura argentina; el sereno Sergio Olmos, encargado de las comunicaciones y amigo de Mario Capllonch proveniente de Buenos Aires.

En las otras travesias de exploracion e Investigación.: Estuvieron los de la Ventura del Hombre don Daniel Terrile y gran equipo inolvidable. En Otra Jorge May, Leonardo Menarguez, Raul Grunthal, Raul Urueña Jorge Trabuchi y Carlos Pedro Vairo. En Otras un grupo de Finlandeses, Suecos y noruegos a pasar Fin de Año con Jorge Trabuchi, Gato Curuchet y Carlos Vairo. Seguro me olvido de alguien.

En Otras con el Ice Lady Patagonia. Otras más con el el velero Cest la Vie, y demás. Aclaro esto por algunos envidiosos mal intencionados  que se han expresado que no fui solo. Desde Ya que no, pero aparte de no saber escribir se quejan  ocultamente y mandan mensajes a escondidas de cobardes que son.

Los comentarios están cerrados