Barco Caird

Barco Caird

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La hazaña realizada por Ernest Shcackleton con el bote bautizado Caird para unir Isla Elefante con Georgias del Sur es una de las aventuras marinas más importantes que haya sucedido en la historia.

Realmente hombres de hierro en embarcaciones de madera.

Al lograr la hazaña buscó en buque que pudiera realizar otra hazaña. Rescatar a sus tripulantes en la Isla Elefante . Es una  misión que hoy en día es muy difícil con los buques y la tecnología.

Pero lo realizo el Piloto Pardo con el Yelcho (un ballenero a vapor). Poco reconocido el Piloto Pardo es otro héroe de la historia marítima del mundo. De bandera chilena partieron de Punta Arenas cumpliendo el objetivo en forma admirable.

Es importante recordar que en 1916 se estaba en una Guerra Mundial. No había ayuda para estas aventuras desde Europa.

El Viaje del James Caird fue una travesía en un bote abierto por el Atlántico sur realizada en 1916 por Ernest Shackleton y algunos compañeros, tras haber tenido que suspender la Expedición Imperial Trans-Antártica por la pérdida de su barco, el Endurance, en octubre de 1915. El buque había sido aplastado por los témpanos en el mar de Weddell, quedando tirados Shackleton y la tripulación sobre los poco fiables témpanos flotantes. Durante los meses siguientes, la deriva del hielo les fue llevando hacia el norte hasta abril de 1916, cuando la banquisa sobre la que estaban acampados se rompió. Posteriormente, con los botes rescatados del Endurance, iniciaron el viaje hacia la lejana e inaccesible Isla Elefante, en las Islas Shetland del Sur. Una vez llegados a la Isla Elefante, Shackleton comprendió que el medio más eficaz para salvar a su maltrecha tripulación sería el de navegar, en uno de los botes salvavidas, hasta las islas Georgias del Sur, a una distancia de unos 1.500 km y regresar con un barco de rescate.

De los tres botes salvavidas sacados del Endurance, el James Caird fue considerado el más resistente y con más probabilidades de superar al viaje. Había sido bautizado por Shackleton con ese nombre porque Sir James Key Caird, un filántropo y fabricante de productos elaborados con yute de Dundee, había ayudado a financiar la expedición. Antes de iniciar la travesía, el carpintero del barco, Harry McNish, reforzó el bote para resistir los embates de los tormentosos mares australes. La tripulación del bote la formaban seis personas encabezadas por Shackleton, entre ellas iba el capitán del Endurance, Frank Worsley encargado de la navegación. Shackleton le describió más tarde como “uno de los mejores luchando contra los elementos”.[1] Los historiadores califican la travesía del James Caird como “uno de los más grandes viajes en barco jamás realizados”.[2]

Gracias a la precisión de Frank Worsley en la navegación, a la determinación de la tripulación de seis hombres, y en última instancia a la fiabilidad y resistencia del bote, el grupo pudo sobrevivir a muchos momentos en que estuvieron a pique de zozobrar y a otros peligros, consiguiendo alcanzar la isla Georgia del Sur después de una travesía que duró 16 días. La tripulación superó un peligro final, el desembarco en una costa expuesta a la furia del océano. Shackleton fue capaz de organizar el rescate de los tripulantes que habían quedado en la Isla Elefante, consiguiendo que todos sus hombres volviesen sanos y salvos a casa sin haber perdido ni uno solo. Tras el final de la Primera Guerra Mundial, el James Caird fue llevado a Inglaterra desde Georgia del Sur, y ahora está expuesto permanentemente en el antiguo colegio de Shackleton, el Dulwich College.

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