CONSTRUCCION DE CANOAS DE CORTEZA Y DE TRONCO (DUGOUT CANOES)

 

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El punto principal es la bondad de la corteza de abedul. Descortezan el árbol y siempre con el lado blanco hacia adentro (es decir la parte exterior de la corteza que es blanca) hacen directamente un rollo, lo atan y lo trasladan al lugar de confección. Según el tamaño de la canoa obtienen corteza de varios árboles. Pero siempre en rollos. Podemos ver los rollos en las primeras fotos. Para que no se sequen las humedecen, sino lógicamente, eso no lo desenrollan mas.

Para mí, luego de la experiencia con la corteza de guindo de las canoas yagan, fue una novedad que me dejó perplejo. Imposible compararlas. Son lo opuesto. La corteza de guindo, leñosa, rígida, con un mal movimiento se raja. En cambio la de abedul se despega fácil del árbol es flexible, manuable como caucho, y se puede enrollar.  En Rusia también las hacen, la forma de la canoa y de la construcción son parecidas, aunque me da la sensación que la canadiense es superior.

Otro factor importante es que tenían a disposición cedro, abeto, olmo entre otras plantas. Son bosques muy ricos en plantas (arce, de donde sacaban el azúcar o mejor dicho melaza). En Tierra del Fuego es prácticamente  monótono dado que hay dos principales de la misma familia Nothofagus Betuloides y Pumilio , uno con hoja perenne y otro caduca; el Guindo y la Lenga, También conocido como el roble fueguino aunque dista mucho de tal.

Está también el Ñire -Nothofagus Antártica.  Muchos incluyen el Canelo (Drimis Winteri) pero en si no es un árbol.

Una característica de estas plantas es que su savia no es resinosa. Es muy importante dado que con la resina en el hemisferio norte se la utilizaba junto con grasa y carbón para hacer una mezcla de color negro que se usa para calafatear. Así vemos estas canoas que en todas las costuras u orificios, uniones de corteza tanto como para refuerzos de proa y popa, están sellados con esta mezcla que además de sellar es un buen pegamento de alta adherencia. Por otra parte es fácil de obtener en cualquier sitio si hay que hacer una reparación (costura, parche o perforación de la corteza).

Otra pieza clave es el cedro. Con esta madera que raja en dirección de sus fibras (longitudinalmente) con cuñas sacan tablas de distintos espesores y largos. Esta es usada para realizar la base interna de la canoa con su forma y a la cual le colocan mucho peso (grandes piedras) para que no se mueva mientras trabajan la corteza. Luego unen la proa y la popa, las cosen y agregan fajas de corteza hasta conseguir la altura deseada (franco bordo). El interior está totalmente cubierto de costillas de cedro pre-moldeadas con fuego y agua. La proa y la popa tienen una estructura interna que les da fortaleza.

Vale la pena acotar que según el diseño de la proa se podía saber a qué grupo o tribu pertenecían. Era como una marca o diseño que los distinguían.

La borda, con sus largueros y parantes ya pre-armados, se la cosía firmemente a la corteza y se la calafateaba en caso de ser necesario. Se cosía con raíces de abeto mantenidos en remojo. Esta tarea se la daban a las mujeres y se necesita mucha fuerza, manos que no duelan y paciencia. Probé un par de uniones y realmente es un trabajo duro, lento y enervante.

Las líneas negras que se aprecian son del calafate que ya mencionamos, un sellador y pegamento muy efectivo.

Por otro lado estas canoas duraban más de dos o tres años a diferencia de las otras canoas de corteza del mundo.

Es una información general, son muchos los detalles y creo que nadie va a ponerse a fabricar alguna canoa. De cualquier forma puedo ampliar.

En cuanto a las canoas de tronco que podemos ver bastante viejas eran más duraderas pero tenían la contra del peso y su inestabilidad. Por las condiciones de navegación muchas veces se debían retirar del agua y llevarlas en andas hasta pasar los rápidos o buscar otro río (afluente) para llegar a destino.

 

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