Navegación por el río Mekong

Sin título-3

bt imagenes

Era uno de los sueños que mantenía desde hace mucho tiempo. Desde la época de la guerra de Vietnam. Hace unos años navegamos por el delta de Vietnam y el río en esa zona, pero no nos imaginamos como era el resto. Si bien nos informamos ya estaba decidido. Navegaríamos nuevamente por él pero aguas arriba de los rápidos  y cataratas  que están en la frontera con Camboya. Estos rápidos (y cascadas de Khone) ya a fines del 800 impedían la navegación a los franceses que querían llegar  en lo posible hasta China.

Como primera medida dividimos la navegación en dos partes: una sería Tailandia y Laos y la otra en Camboya. Intentamos ir más al norte pero Birmania (Myanmar) está bastante problemático. Nace en la meseta Tibetana, pero allí es algo difícil navegar.

Todas estas navegaciones están divididas en distintos relatos dado que tuvieron matices diferentes. Desde balsas a canoas y botes de todo tipo.

Todas hermosas aunque en esta me voy a referir realmente la que hicimos por Laos y Tailandia hasta Luang Prabang, pero luego sigue por lagos etc. etc.

Las fotos lo dicen todo. Este río es un gran medio de comunicación con miles de embarcaciones navegando en él. Son de todo tipo y para cada necesidad. La variedad es tremenda pero los cascos son similares.

Da la sensación que arrancaron de una canoa monóxila de unos 4 metros de eslora y llegaron a cascos de hierro de más de 25 metros de eslora.

Las construyen a la vera del río o dentro del bosque. El río les da una riqueza tremenda dado que con sus crecidas abona con el limo las tierras y tienen mucha vida con gran variedad de peces. Y por supuesto el agua para todo. Metkong = Madre río o del agua (Mae Nam Khong). Y esto se nota.

Por suerte llegamos para las festividades (ver aparte) y realmente es hermoso ver el amor al agua, que les da vida constantemente.  De golpe me encontré con una faceta distinta o igual a la Pacha Mama). Recordé mi signo oriental: serpiente de agua. No en vano era tanta la atracción que tenía en llegar hasta aquí. Tarde mucho, eso me dio pena. Pero de golpe me sentí unido a las Nagas del río (semidioses con forma de serpiente).

Sorpresas

El río es bien ancho y profundo. Ancho pero eso no quiere decir que se puede ir por cualquier arte porque está plagado de piedras y hay lugares donde se encajona y la corriente es muy fuerte. Esto le pone emoción y una característica  que no sospechábamos. Por las fotos se pueden ver inmensos remolinos y una fuerte corriente.

Los puertos naturales en la orilla del río son los que quedan al resguardo de las piedras donde el agua corre por la parte central. Jamás navegué por un lugar así. UNICO. no hay que perdérselo.

En un momento veo a la esposa del capitán arrodillada tirando ofrendas al río. Le pregunto a mi guía: “Que pasa?”   me contesta que es un lugar de muchos naufragios y que le hacen ofrendas a Naga, la serpiente del río. No era para quedarme más tranquilo, pero lo veo timonear y virar ante cada escollo como si fuese en un bote de goma, y esta mole de 25 metros de eslora tarda un buen rato en virar.

La costa

El espectáculo que nos brindaba ver la orilla del río, era mejor que cualquier película que uno pudiese imaginarse. Era la vida misma de toda una nación.  Ocurría de todo. Sembradíos, villages, chicos nadando, bares flotantes, estaciones de servicio, vacas, búfalos, pescadores, canoas y buques. Vida,  pura vida.

Qué pasará con las represas que se están construyendo? Espero que no le saque a esta gente nada de lo que tienen que es hermoso.

Cada desembarco era algo diferente. Por su gente no tanto por sus costumbres. Los mercados, los negocios y puestos, los chicos, las tejedoras. Deambular entre ellos sabiendo que uno es distinto pero no te lo hacen notar, no te acosan, solo te ven pasar.  Si uno quiere y si ellos quieren con gestos y alguna palabra en común se establece una comunicación.

Mucho me pregunte sobre esas mentiras que nos hicieron creer por décadas y como me sentiría ante un pueblo que ostento el record del país más bombardeado del mundo (Laos) por los occidentales (EE. UU.). Lo recuerdan pero no te insultan. Un millón de habitantes y más de 6 millones de bombas.

Vale la pena navegar este largo río (el octavo del mundo, 4880 km de largo) y ver como el agua une culturas. Recorrer sus pueblos, ciudades, selva y bosques. Es otro mundo.

Los comentarios están cerrados