SAVEIROS

 

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Durante mucho tiempo, más precisamente desde 1979, recorrí la costa brasilera navegando y parando de puerto en puerto. Durante estas recaladas escuche hablar mucho de los saveiros y su gente pero, en vez de tener las cosas más claras, aumentaba la confusión. Es que los habitantes de la costa brasilera emplean el término “saveiro” para definir a todo aquel barco a vela utilizado, con distintos fines, a lo largo de la costa. De la misma manera, si a un pescador se le pregunta el nombre del pescado capturado suele responder “Peixe”. Todos son peixe, todos son saveiro. Es así como la primera vez que vi una escuna, o yate que utilizan para pasear con tremendos motores, me lo presentaron como un saveiro, al igual que las lanchas con vela cangreja de ‘Salvador’ o las de vela latina de los pescadores de ‘Recife’.

Breve historia del Saveiro

Sin que se pueda encontrar datos concretos y exactos,  pero por las investigaciones realizadas por el Sr. Theodor Selling Junior (autor de A Bahía e seus veleiros- 1976) el saveiro fue traído de Portugal hacia el siglo XVI. Es lógico que así sea porque dado el litoral maritimo de Brasil, con profusión de puertos naturales, y un clima por demás propicio para la náutica, la navegación costera se plantea como una necesidad básica. Los grandes buques que utilizaban para el cruce de los océanos no eran las apropiadas para moverse por pequeñas caletas y miles de islas, así es como surgieron muchas embarcaciones  que fueron aplicadas para distintos usos. Todas ellas tuvieron su origen en la madre patria, y según los historiadores el saveiro nació del ‘saveleiro’ que era utilizado para la pesca del Savel.

Sería una explicación fácil pero no se ajusta a la realidad. En Portugal no quedan rastros de un barco igual al saveiro brasilero, pero si podemos decir que es muy parecido al Barco Varino do Tejo. También tiene algunas cosas de la Fragata del Tejo  e incluso ciertos detalles provienen del Bote do Tejo. En si se puede afirmar que su antecesor fue la tradición del rio Tejo. Constructores emigrados del viejo mundo se adaptaron a las necesidades y materiales de la nueva colonia portuguesa.

El aparejo fue prolongado para adecuarlo a los vientos de la zona; en cuanto al casco sufrió variantes como la altura del francobordo, el botazo, la tapa de regala, el trancanil, la disposición de los elementos de la pequeña cubierta de proa, el timón, etc. Pero quedan importantes similitudes como el tipo de aparejo; la forma  de la roda, casi en medialuna; su popa cuadrada y las dimensiones generales que mantienen prácticamente las mismas proporciones.

Su mayor diferencia las encontramos en los saveiros cerrados con una  especie de cubierta-techo a dos aguas, los que poseen en popa una casilla y los que tienen ‘ popa rabo de peixe ‘ (parecidas a las popas canoas).

Son variaciones de una misma embarcación para adaptarla a distintos usos. El saveiro cumplió una función muy importante no solo en el transporte, sino también en las batallas por la independencia de Bahía, en las que sirvió como barco de guerra. En 1823 ‘Joao das Botas’ tuvo una flota compuesta de estas embarcaciones con otras mayores como las “Barco” y “Navío”.

En las aguas de San Salvador de Bahía existieron muchas otras embarcaciones. El comentario del cronista Thomas Tamayo de Vargas, publicado  en 1628, bajo el titulo  ‘ A Restauracao da Cidade de Salvador, Bahía de Todos os Santos ‘  es muy ilustrativo: ” A de Jaguaripe e a parte por onde entrao todas as embarcacoes que vem daquellas partes, e que nesta bahia sao em maior numero que em todo o mais Brasil, em virtude de ser por agua toda a communicacao, variando notavelmente a construcao dessas embarcacoes, conforme  os lugares em que nellas se navega. “ ( Traducción:  Jaguaripe es la parte por  donde entran  todas las embarcaciones que vienen de aquella zona, y que en esta bahia las hay en mayor número  que en el resto de Brasil, en virtud de ser por agua todas las comunicaciones, variando notablemente la construcción de esas embarcaciones , conforme a los lugares en que ellas navegan. ) .

Además de mencionar  un gran número de embarcaciones nos indica la existencia de varios tipos de ellas adaptadas a la zona.

Clases

En la actualidad hay varios tipos:

  1. A) Están los de vela de izar, llamados de carga con vela aurea, del cual nos preocuparemos en profundidad.
  2. B) Los de vela de pena (vela latina) o llamados de pesca.
  3. C) Los de gran porte o “Iate” de paseo, transformados en “escunas” (goletas) que en la actualidad poseen potentes motores además de 2 palos cuya única utilidad es atar la toldilla.

Los conocidos como saveiros “Do Morro”, que traían parte de carga desde Gambea do Morro, Morro de Sao Paulo y Cairo a salvador de Bahía, cambiaron sus velas latinas por áureas y su casco, con una cabina en popa, sigue viéndose por la Bahía de Todos os Santos.

Los de vela de pena (clase B), generalmente usados para la pesca, son abiertos (sin cubierta), aparejados con una o dos velas latinas y fueron famosos en un tiempo, por su empleo en la pesca de alta mar, en salidas que solían durar  de 3 a 4 días. Hay que tener en cuenta, que si una ola rompe sobre la embarcación o esta escora mucho, se da vuelta hundiéndose.

Son muy parecidos a los ‘botes do tejo’ , en cuanto a dimensiones , pero no tienen la misma cantidad de detalles ni tan profusamente decorados. En la actualidad se los puede ver en toda la bahia tripulados por dos o  tres hombres , dedicándose principalmente a la pesca aunque a veces hacen traslado de mercaderías y de pasajeros.

 

 

Búsqueda de un saveiro

Aunque todavía quedan unos cuantos , no es tarea fácil ubicarlos . La zona por donde pueden estar es muy grande así es que pensé que el mejor lugar seria , sin dudas, donde ellos deben arribar para entregar las mercancías que transportan. Así es que busque la ciudad más importante y comencé la búsqueda.

En San Salvador de Bahía, que es el estado  de Brasil con mayor litoral  maritimo , me dirigí a la oficina de Turismo, cerca del “Levador da serra” y al museo antropológico en  Praca Da Se, para preguntar sobre los mejores lugares en donde podía encontrar saveiros.

Ambos coincidieron , entre otros sitios , en que la rampa del Mercado Modelo era el lugar apropiado , además de ser el más tradicional y seguro. Tras todo un día de espera desde la salida del sol , no vi ni un solo saveiro. Las velas que aparecían en el horizonte tomaban distintos rumbos.

En cambio pude constatar que , al ser un lugar muy frecuentado por turistas , los robos eran muy frecuentes. En mi caso particular, un frio metálico proveniente de la hoja de una navaja apoyada sobre mi garganta, hizo que no ofrezca la menor resistencia cuando, revisando mis bolsillos, el ” hermano negro” , se hiciera de 50 Dls.

Meditando sobre lo acontecido , decidí, que , a pesar de las advertencias en cuanto a la peligrosidad de la Feria de Sao Joaquim, si extremaba las medidas de seguridad, este podía ser el lugar ideal para continuar con la búsqueda, ya que desde lo alto del levador pude observar como varias velas cangrejas se dirigían hacia ese sitio.

    Feria de Sao Joaquim

Antes de la salida del sol me encontraba, con  unos pocos cruzados  en el bolsillo , y mis cámaras aseguradas con correas en esta famosa feria- mercado.

Como primera medidas di una rápida recorrida dentro del mismo y tras el panorama que se me presentaba, contrate a un fornido negro ( Manuel ). Este estaba descargando canas de azúcar de un saveiro, y le pedí que  me ayudara con la bolsa de cámaras fotográficas y las compras que debía realizar. En si estaba contratándolo para sentirme mas seguro y que los demás piensen que pensaba realizar algún trato comercial.

Durante los cuatro días que estuve en el mercado , nunca vi un hombre blanco, tanto es así que en una oportunidad se me acerco un policía, para preguntarme que estaba buscando, con la recomendación de que no me fiase ni de las sombras.

La “Feria de Sao Joaquim” merece la pena ser visitada, es tal vez una de las más grandes y pintorescas que haya visto por todo el mundo. A ella llegan diariamente la más diversa variedad de productos: cestería , alfarería , animales vivos, aves , pescado, especias, verduras, fetiches, ofrecidos en los puestos o por vendedoras ambulantes, además de las ventas al por mayor de las cosechas de temporada, efectuadas en el pequeño puerto de la feria o en los depósitos de verduras que cuentan con techo.

Los puestos se agrupan por producto, es así como hay pequeñas callejuelas donde todos ofrecen  “Camarao” , en otra pululan las especies y granos, en la calle central están las carnicerías, venta de ropa y artículos de tocador

 

Cada tanto un bar con sus carteles del plato del día a bajo precio. Por el suelo gran cantidad de desechos mas el agua que corre, obliga a caminar sobre tablones, puestos adrede, para no hundirse hasta el tobillo en el barro.

Ahí efectúan sus compras la mayoría de los restaurantes, hoteles y vendedores de la ciudad.

Chicos con carros esperan a un costado para acercar los bultos hasta la puerta principal, donde camionetas ofrecerán sus servicios para el último traslado.

Por la mañana temprano, llegan al puerto saveiros con cargas provenientes de las islas y distintos puertos de la bahia, para descargar y , a veces el mismo día, zarpar con la virazón que se produce a la tarde.

Ver como un capataz de cuadrilla ( con fusta en mano) obliga a sus peones a descargar un saveiro llevando sobre sus cabezas enormes canastos repletos de cocos y con el agua hasta el cuello, parece una de las escenas tantas veces comentadas en los libros de la colonia sobre la esclavitud. Hubo uno de ellos que protesto, ya que al ser más bajo que los demás, el agua le llegaba a la nariz una vez cargado. El amable capataz le indico que se parara en puntas de pie, o que se fuese a trabajar en otra cosa ( hizo esto ultimo).

Así, uno tras otro, van llegando los saveiros con caña de azúcar , harina, maíz y pequeños animales para volver a zarpar, a veces con carga y otras vacios , a sus puertos de origen.

 

Navegación

Conozco a Geraldo , dueño del “Aguila do mar” del cual están descargando cachos de banana mientras el toma unos sorbos de caipirinha antes de partir

 

Me entero que va cerca , hacia Reconcavo, donde piensa llevar una carga de carbón y madera. Le pregunto si me da pasaje y me contesta que me apure con mi cerveza porque ya salen. Me despido de Manuel y me dirijo al puerto. Conozco a dos de sus hijos, Francisco y Max de 17 y 14 años respectivamente, los cuales trabajan con su padre  para aprender el oficio desde hace unos anos.

Soltamos amarra y cobro el fondeo que teníamos echado por popa. Francisco  y Max toman largas varas, con las cuales se van empujando hasta dejar el barco fuera del puerto. Este es el único motor que conocen para las calmas o maniobras en puerto.

Ya fuera y entre todos , izamos la mayor y ante mi sorpresa veo como como al cazar la driza de la verga, también sube el pequeño foque. Es un aparejo de vela cangreja ( aurea ) realmente primitivo, debe haber quedado en su primer paso de evolución, es decir que tiene unos 400 anos ya que luego los holandeses lo modificaron haciendo el pico curvo, de esta forma podían mantener la misma superficie velica con menor altura. Pero para esta zona tropical las tormentas no son tantas y no duran mucho. Además la temperatura del agua o del aire es agradable.

 

Características

La vela con pujamen suelto y sin botavara, tiene una superficie cercana a los 120 metros cuadrados, siendo alta y estrecha (3 a 4 m de ancho ). El pequeño foque sirve solo para virar.

Los garruchos de la vela de proa son de alambre de fardo, mientras que la relinga de la mayor está sujeta al palo por un cabo. Al arriar se baja la verga y en ella se aduja la vela. El foque queda siempre sobre la cubierta de proa semi-adujado, donde recibe los pisotones de todo el mundo.

El paño que utilizan es de algodón, en el cual se pueden ver cantidad de parches, a veces se lee algún número de vela, que están obligados a colocar para la regata anual que se celebra en la Bahía de Todos os Santos en enero , atrás algún dibujo.

El palo, de eucalipto, es suficientemente resistente, y tiene la virtud de ser flexible . El resultado es tan bueno que algunos saveiros no poseen obenques. El mástil , que se apoya sobre la quilla, tiene un largo de 4 a 6  metros más que la eslora.

El aparejo en sí , es mucho más alto que el de la nave de la cual proviene. esto ha sido una adaptación al medio que le toco navegar, tratando de aprovechar las suaves brisas que bajan los morros, aunque también lo pueden hacer con los fuertes vientos procedentes del Sur.

El casco, también de madera , tiene una eslora de 12 a 15 metros, una manga de 4 a 5 y 1,50 metro de puntal. Siguen la relación de 1 / 3 entre eslora y manga , al igual que las naves del siglo 15.

En proa , todos tienen una pequeña cubierta que siempre dejan libre, ya que es el lugar que utilizan para las maniobras. Algunos saveiros son totalmente abiertos, otros tienen una cubierta abovedada con dos escotillas en proa, utilizadas para carga o descarga , y una grande en popa frente al cockpit. Este ultimo es muy grande y en el se desarrolla la vida de a bordo. Encontramos un brasero para cocinar , naipes, una radio , una imagen de ‘Iemanja’, varias facas (Cuchillos) , cocos, ananás y pertenencias varias de la tripulación.

La popa es recta y el timón colgante. El fondo casi plano, le permite vararse con una escora mínima cuando baja la marea, dado que realizan tareas de carga y descarga entre dos mareas.

La obra viva esta calafateada y pintada para disminuir los danos del gusano ( Broma o Terero) , siendo la obra muerta pintada según los gustos del propietario, aunque no en forma frecuente. Es que se tratan de veleros de trabajo, de gente bastante pobre con necesidades básicas insatisfechas.

Si participa en la regata anual de saveiros , puede ser que reciba una mano de pintura. “Estamos tan entusiasmados que también vamos a pintar el       mástil para dejar todo en perfecto estado y ganar ” , me comenta Geraldo  mientras Max me pasa unos pedacitos de carne cocida (borchete) en el   brasero.

Me indican que file un poco la mayor y noto que el cabo es de fibra de coco. Francisco al verme como examinaba el cabo, explica que es muy viejo y pronto lo cambiaran por un moderno cabo de nylon.

Justo con el viento llegan densos nubarrones , que descargan una copiosa lluvia que nos alivia del calor reinante.

Pongo bajo cubierta las cámaras y me apresto a disfrutar de la navegación. El barco arranca y a medida que aumenta la velocidad, un poco de agua pasa por la proa. La escora se va haciendo mayor y por la banda de sotavento va entrando agua. Siento como se acomoda la madera estibada en el interior y le aconsejo a Geraldo que fije un poco la escota y, riéndose me contesta que me quede tranquilo. El barco es muy seco y se trata solo de un chubasco que no va a durar mucho, por lo que conviene aprovecharlo para salir de sotavento de la costa.

Al rato , ya con sol , navegábamos a un largo a 5 o 6 nudos pasando las olas que se habían formado  con una excelente estropada. Cada tanto un roción banaba el barco pero la navegación era perfecta. El casco y el aparejo son los adecuados para la zona.

El viento fue calmando y mientras Max prepara   un café le pregunto a Geraldo si alguna vez había pensado en ponerle motor. “- Ganarse la vida con este tipo de trabajo es difícil. Deben quedar unas 300 embarcaciones. Hace un tiempo con la competencia de la ruta y el camión nos habíamos quedado virtualmente sin nada para transportar, pero luego la gente comprendió que había mercaderías que no necesitaban ser llevadas con tanta rapidez y volvió a utilizarnos. En ese entonces varios amigos propietarios de saveiros,  los vendieron y se asociaron para comprar camiones. Llegue a pensar en colocarle un motor , pero se encarecería el viaje y nunca podría competir con el camión, así es que me limite a esperar. Ahora llevamos todo aquello que los comerciantes por razones de precio y volumen , no justifican el transporte terrestre.-”

 

 

 Navegación Nocturna

A medida que se hizo de noche pude comprobar que la navegación nocturna por la zona no es muy segura, ya que nadie pudo convencer a estos marinos de poner las luces reglamentarias. Cada tanto la “Capitania dos Portos” sale a  ver el cumplimento de las disposiciones y como por encanto, todos van prendiendo faroles.

Si alguno no lo tiene, la contestación es siempre la misma: “Cayo al mar por una tormenta o se rompió”. Evidentemente siguen las reglas universales de los veleros de trabajo, por economía no encienden las luces. Siempre se debe estar atento. Si uno en su barco escucha a otro aproximarse no importa quien tiene derecho de paso, el que avista o escucha a otro debe maniobrar para evitar el abordaje, dado que es muy probable que tanto el patrón como los tripulantes estén durmiendo. Esto es común que suceda porque en las calmas se espera con todo izado, además no hay que olvidar los efectos del cansancio c, combinado con el calor y la “cachasa”.

 

Astillero

Ya entrada la noche arribamos a nuestro destino. Ante mi sorpresa se trata de un astillero de saveiros. Hay varios iguales en distintas etapas de construcción.

Las herramientas de trabajo son las comunes de cualquier carpintero de     obra : un serrucho, varias hachas y martillos.

Ver como manejan el hacha es  increíble. La quilla suele ser de “Sucupira” o cualquier madera dura, también usada para el timón. Emplean la  “Jataipeba” para la obra viva y “Jaquira” para el resto, aunque en el peor de los casos se use eucalipto o pino, depende del presupuesto del que lo encarga.

Las cuadernas las tallan en maderas que ya poseen forma aproximada. Las maderas de “Olandi” y “Corduri” también son empleadas, pero con menos frecuencia, ya que son más finas y caras.

 

El Saveirista

La Bahía de Todos os Santos  fue descubierta por Americo Vespucio en 1501. Lleva este nombre por haber sido justamente en el día de Todos los Santos cuando la flota entro en estas tranquilas aguas. recién en 1549 se funda y    construye la ciudad de San Salvador por el primer gobernador de Brasil, ‘Tome de Souza’. Siendo la capital hasta 1763 , año en que el Vice Reinado se traslada a Rio de Janeiro. El puerto de Salvador se convierte en la puerta principal para el ingreso de esclavos negros en América del Sud.

Solo en el siglo pasado hicieron entrada más de 5 millones de negros, traídos de diferentes puntos del África.

Cada grupo era portador de creencias y costumbres similares , pero no iguales, por lo que se creó una rica y variada mezcla de cultos , que al ser prohibidos e impuesta la religión católica, tomaron elementos de esta; pero siempre, aunque en forma oculta, continuaron con sus ritos.

A través del tiempo se fueron cruzando con los aborígenes y los blancos, formándose los mestizos y los mulatos.

Hoy en día, los saveiristas son casi todos mestizos. Marineros natos , viven en el mar desde pequeños, aprendiendo el arte de navegar de sus padres. basan toda su vida en relación al mar , llegando a conocer a la perfección los vientos y secretos de la Bahía.

Hay que verlos llegando a la rampa do Mercado Modelo con todo el paño, en el momento justo arrían y con la estropada entran por la pequeña boca del puerto y atracan.

Por la tarde cuando zarpan , después de la una , se los ve impulsándose con las varas para situar el barco en la boca , izar las velas y esperar la virazón para alejarse

En esta zona se dan por día , no menos de dos cambios de direccion del viento. Uno llamado brisa marina y el otro terral. Soplan de direcciones opuestas ( el primero hacia la costa durante el día y el segundo desde la costa hacia el mar ) por factores térmicos. Además la alta convección forma grandes cumulus que se desarrollan durante el día con mucha rapidez provocando tormentas aisladas con fuertes vientos y precipitaciones.

Estos marinos , por lo general, son hospitalarios y siempre dispuestos a dar una mano, aunque también están los otros, con fama de peleadores, no muy honestos , que promueven luchas de “capoeira” acompañada por compases afro-brasileros con “berinbau”, donde la inseparable navaja entra en escena en el momento más inesperado.

Aconsejo al turista no sacar fotos en los mercados durante estos “shows” salvo que se cuente con el consentimiento de los presentes ( la mayoría buscados por delitos ) o se este acompañado por alguien importante del ambiente.

Pero como siempre, si uno no permite que tomen demasiada confianza, es decir manteniendo cierta distancia , y no entrometiéndose por demás, se es por lo general respetado y es muy probable que se termine trabando amistad con ellos.

Se creen tan bravos que el solo escuchar este hecho anecdótico los pinta de cuerpo entero: “Un estudiante de Derecho llega de Recife para pasar a Itaparica, se dirige a un saveirista en el Mercado Modelo que , con pocas ganas de trabajar y ganar lo justo , espera algún cliente al que pueda sacarle algunos ” contos ”  (plata) de mas. Le pide al marinero que lo cruce a la isla , demostrando su prosapia para impresionarlo. Este le contesta que deberá pagar un sobreprecio , ya que no tiene intenciones de llevarlo. enojado , el futuro abogado lo amenaza con darle un escarmiento si no acata sus órdenes de inmediato. El saveirista con una sonrisa le responde: ” No lo creo  posible ya que mi saveiro no es tan grande como para que suba tanta gente “.

Creo que otra forma de conocerlos , es a través de los nombres de las embarcaciones: Senhor de Bonfin, Agila de Mar, Avellaria, Alegria do Porto, Bon Joses dos Navegantes, Bon Sucesso, Boa Fe, Beija Flor, Bon Jesus Consolhiero, Sao Pedro da Boa Sorte, Sombra da Lua, Santo Antonio Grande , Santo Antonio da Barra , Deus te guie, Gostosa, Goldfinhe, Medusa, Maria da Luz, Maricas, Mulata, Natal, Nossa Senhora d’Ayuda, Nova Vida, Nova Esperanca, Paciencia,  Recanto da Lua, Vontade de Deus, Rainha das Aguas, Deus Dara.

En realidad no es que sean tan religiosos, sino que son muy supersticiosos y tienen una gran mezcla con todos los cultos y la religión católica, adoptando las creencias que más le conviene.

La muerte de un Saveirista

Ruy Barbosa , viejo pescador de saveiro con vela latina, me conto sobre tradiciones que ellos tenían acerca de lo que se debía hacer cuando un saveirista moría.

Procedente de una antigua familia , aprendió el oficio de su abuelo y las viejas tradiciones de su bisabuelo. a sus hijos y nietos ya no les interesa la vela para trabajar, sino que compraron un “camión”.

Ruy acepta todo con mucha tranquilidad, piensa que tal vez las condiciones de vida mejoren para ellos, pero seguro que no lo van a lograr en cuanto a paz interior. Así sigue pensando y charlando tranquilamente, mientras con mirada perdida en el horizonte, como la de todo pescador , fuma un cigarro.

A medida que pasa el tiempo me impaciento y le pregunto cómo eran los funerales. Se acuerda de hace mucho tiempo cuando tenía alrededor de 24 años,  peso fue en 1945 o 46 (…”se había terminada la gran guerra”…).

Por la noche se escucho el toque por el cual se avisa que un saveiro se hacía a la mar. Llamo la atención  porque sus notas eran tristes y melancólicas.

El saveiro iba a llevar el ataúd con su antiguo patrón.

Por la mañana toco nuevamente en despedida al viejo marino, llamando a los amigos y compañeros para que lo acompañen hasta su última morada en Mar Grande.

 

Desaparecido en el mar

Cuando alguien muere ahogado, en casi todo el N.E. brasilero tienen la costumbre de poner a flotar un plato en el mismo lugar y a la misma hora de ocurrido el accidente. Lo siguen mediante una canoa u otro tipo de pequeña embarcación y cuando el plato se detiene quiere decir que en el fondo está el  cuerpo.

En sí , lo único que hacen es seguir las corrientes, pero estas distan de las que hay en el fondo. Dicen que los resultados son buenos, aunque lo dudo mucho. He visto que saben colocar más de un plato y también ponen velas encendidas sobre ellos , dejándolos a la deriva.  Cuanto de ritual hay en cada cosa que hacen?

Escuche de  un marino esta antigua leyenda:  “- En las noches de luna , a horas inciertas, quien mira el mar puede encontrarse con que van surgiendo de las aguas viejos barcos, hace tiempo desaparecidos. Desde los reinos de ‘Iemanja’ , esta noche volverán los viejos marinos muertos en el mar. Cruzaran con sus velas fosforescentes la bahia en una rápida regata que no dura más que pocos minutos , con un viento frio. Después, las almas de los barcos volverán a sus viejos esqueletos. En sus viejas creencias, sostienen que los barcos nacen, viven y mueren, Janaina los está esperando de vuelta de este rápido paseo por el mundo de los vivos. Va a aparecer como un sueno por la rapidez en que transcurre, pero no, son los viejos amigos que pasan a saludarnos.”

En la Feria de Sao Joaquim , en un pequeño bar cerca del puerto, frente  a los corrales de animales ,  escucho a un parroquiano cantar: ” Es dulce morir en el mar , en las ondas verdes del mar”. Sorprendido  le pregunto el porque de esta canción y me contesto que tan solo la escucho muchas veces en boca de su padre y del abuelo y se refiere a que no hay nada mejor que ir a parar a los brazos de Iemanja , la de los largos cabellos perfumados.

 

Regata de Saveiros

Anualmente  la Marina brasileña organiza una regata en homenaje del Saveiro y lo que represento en la historia del Brasil.

Se la  llama “Joao das Botas” en recuerdo del almirante que tanto lucho para la independencia del Brasil, utilizando flotas de saveiros.

Se celebra para fines de enero, por lo general el último domingo del mes, teniendo como lugar de partida las inmediaciones del Puerto de la Barra.

Lo principal en esta regata es la  participación y no tanto el resultado, ya que todo el mundo recibe algo. Los dueños una medalla, la tripulación, algo de dinero y todos los barcos que finalizan la regata, una subvención para que puedan reparar danos o solventar un poco la preparación.

Todos los problemas y peleas derivados de la competencia se solucionan con un vaso de caipirinha, teniendo todo un año para reconciliarse hasta la próxima regata.

Un buque de la Marina sirve de comisión de regatas y da las señales de partida con un tiro de canon para las distintas clases, juntándose entre 150 a 200 participantes.

En las inmediaciones se ven cantidad de barcos repletos de gente que , con caipirinha y música, van a seguir el desarrollo de la regata alentando a sus amigos. El recorrido hace que los barcos pasen cerca de distintos puntos de la costa, congregando gran cantidad de espectadores.

Se ven que los saveiros participantes con muchas banderas y se nota que la mayoría de ellos fueron pintados para esta ocasión.

Primero parten los saveiros de gran porte, los que fueron transformados en escunas, en los cuales se pueden ver los preparativos de gran cantidad de caipiriñas, instrumentos musicales y en uno de ellos observe como salía humo de la barbacoa puesta en popa. La tripulación sobrepasa holgadamente las 15 personas (llegue a contar 24 en el que me pareció mas poblado).

La clase  “B” está compuesta por los saveiros de vela de izar o de carga. En esta clase participaron 46 embarcaciones.

Es realmente un hermoso espectáculo ver como todos fondeados en la línea de largada, esperan la señal para izar la vela y recoger el fondeo. En breves instantes , todos con sus velas áureas y pequeños foques al tope, empiezan a moverse. Al principio todos juntos, los gritos y exclamaciones son de variado contenido, y vuelan algunos limones e incluso huevos.

Se tiran los barcos encima, no siendo raro ver una colisión entre los punteros para definir la situación.

El tercer tiro es para los saveiros de vela de pena (Latina) usados para la pesca. Son muchos más chicos , con un mástil bien hacia proa.

La última señal es para los barcos de vela  latina de dos palos. Son muy raros de ver y hay que tener la precaución de adrizar constantemente sino se  tumban , llenándose de agua para luego hundirse.

Una vez realizadas las 7 millas del recorrido, hay gran fiesta y baile con entrega de premios. Algunos se van para su puerto de amarre y a  medida que llegan a sus respectivos fondeaderos, dan comienzo a otras fiestas locales.

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